La evolución técnica en el diagnóstico por imágenes no invasivas en cardiología sigue entregando nuevos desarrollos, y más específicamente en el campo de los ultrasonidos. Así ocurrió con el paso del eco modo M al bidimensional, el Doppler color, el eco transesofágico, el eco estrés y el Doppler vascular. Toda esta moderna tecnología ha permitido realizar diagnósticos difíciles de imaginar en el pasado.
Desde hace un tiempo se intenta resolver un problema bastante recurrente en el diagnóstico de las imágenes en general y de la ecografía en cardiología, que es utilización de imágenes bidimensionales para analizar estructuras redondeadas como el corazón que tienen 3 dimensiones, es decir largo, ancho y profundidad.
A fin de analizar las 3 dimensiones se han utilizado las imágenes bidimensionales en múltiples cortes tratando de obtener la profundidad desde múltiples vistas. Un avance relativamente reciente fue la reconstrucción espacial con profundidad o volumen utilizando software de computación. Es así como nacieron las imágenes con reconstrucción tridimensional de imágenes bidimensionales. Sin embargo estas imágenes reconstruidas no son en tiempo real. De hecho, están reconstruidas con planos de distinta antigüedad, de imágenes que no son reales sino virtuales.
El eco 3D en tiempo real llega para resolver algunos de los problemas que no había podido superar la ecocardiografía convencional. Las imágenes obtenidas son de por sí en 3 dimensiones, largo, ancho y altura. Algunos lo llaman 4d si se considera tambien al tiempo . No es una reconstruccion sino la adquisición de un bloque piramidal en tiempo real que se corta en distintos planos para ver su interior. |